Emiliano Hernandez Camargo

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¿Por qué escribo?

¿Por qué escribo? Esa pregunta nos la hizo una periodista de Durango, a los cinco hermanos, que hemos podido editar uno o más libros y publicar en algunos periódicos y revistas. Yo desenrollé la memoria y encontré como punto de partida el Concurso de Cuento Mensual, al que convocaban en el Internado “Hijos del Ejército”, después la revista estudiantil Miras Técnicas que dirigí en el Tecno (ahí expresaba inquietudes e inconformidades). También una llamada de atención del presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Gonzalo Salas Rodríguez – en los 60 –, cuando descubrió que en el periódico del Partido. “El Correo Duranguense “había escrito error con “h”. No olvidé lo que me dijo, “Nunca serás un Francisco Zarco”. Eso para mí fue un desafío. Acepté el regaño y convertí en reto mejorar mi ortografía y seguir escribiendo en periódicos y revistas.

Escribo en la página editorial de El Sol de Durango, los miércoles de cada semana. Hago análisis político y toco temas históricos. En algunas ocasiones los artículos recopilados han formado parte de un libro; es el caso de “Durango. El Movimiento Estudiantil del Cerro de Mercado de 1966” – que además tiene un complemento bibliográfico amplio – el de “Los Juegos de la Sucesión Presidencial de 2006” y “Los Juegos de la Sucesión Gubernamental. Durango 2010”.
En mis libros, cuatro temas han sido objeto de estudio, investigación y difusión. Algunos son el registro de los hechos de las instituciones a mi cargo. Especial atención le he dado a la educación técnica de México y el sistema educativo de Durango; la Constitución y la cultura de la legalidad; Durango, su historia e identidad duranguense y la Informática Jurídica y Legislativa, que en un tiempo fue mi actividad profesional. A estos temas le he dedicado muchas horas de trabajo.
En los ochenta, cuando regresé al país hice equipo con el Ing. José Antonio Padilla, primero en el CONALEP y después en el poder legislativo, en donde incursionamos en el mundo de la informática y las telecomunicaciones que ya eran punta de lanza de la era digital, que permea en la sociedad del siglo XXI. En el Senado trabajamos el proyecto de regulación de la informática en la Constitución Federal y la creación de un órgano técnico, el Centro de Informática Legislativa del Senado de la República (CILSEN). Así me introduje al conocimiento de esta materia. Para aprender más pronto y legitimar el proyecto se convocó a un Coloquio SENADO-UNAM, denominado INFORMÁTICA: LEGISLACIÓN Y DESARROLLO NACIONAL, en el que participaron, en temas predefinidos, los especialistas más reconocidos en México. Coordiné la edición de la memoria, que fue editada por INEGI.

En la vertiente de la Informática Jurídica y Legislativa, que me aproximó al Derecho, me han publicado tres libros, respectivamente, por el Senado, CONACyT y la empresa privada Más Actual SA de CV. El último con el nombre “La Informática Jurídica y Legislativa en México. El caso de Morelos”, en que se registran los proyectos desarrollados en el Senado, la Asamblea de Representantes del DF y en el gobierno del Estado de Morelos.
He dedicado muchas horas y días a la investigación de la historia de las instituciones de educación técnica. El primer libro fue “El Instituto Tecnológico de Durango”, que contiene precisiones que no se habían documentado antes, otro es el “Instituto Politécnico Nacional. Su Proceso de Creación y sus Fundadores”. El tercero es, “Los Institutos Tecnológicos Regionales. Educación Técnica Superior para la Provincia Mexicana”. Los tres acreditados como fuentes fidedignas de referencia y consulta para los estudiosos del tema. Este último contiene una exhaustiva cronología sobre la educación técnica en México, desde sus raíces en la Nueva España, hasta los años 90 del siglo XX. Incluye el registro puntual de los resultados de mi gestión al frente de las Direcciones Generales de Educación Superior y de los Institutos Tecnológicos Regionales, en el periodo 1976-1980, incluso lo relevante de mi paso por los Tecnológicos del Istmo y Oaxaca. También los inicios de los que fundé en Durango cuando fui Secretario de Educación. Con ese mismo propósito de generar material de registro y consulta, escribí “Durango. Nuestras Instituciones para el Siglo XXI. Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología”, que refiere los proyectos y acciones de la SECyD, en el sexenio 1992-1998.

En la vertiente constitucional, he escrito “Durango Nuestras Constituciones. Cultura de la Legalidad”. La cuarta edición es de 2012. Lo publiqué motivado por la aprobación de la Ley para la Reforma del Estado de Durango, cuya iniciativa envió a la LXV Legislatura el gobernador Jorge Herrera caldera, en diciembre de 2011. Adelanta temas que era pertinente considerar en la nueva Constitución. Entre estos la equidad de género y el rediseño del Congreso Local, contiene el listado de los que han sido legisladores locales 1917 al 2012.

La primera edición surgió en los 90, en que motivado por mi experiencia en la informática jurídica hice un ejercicio de actualización y comentarios, artículo por artículo, de las Constitución federal y estatal. Me inquietaba que en las facultades de Derecho de Durango se estudiaba la materia “constitucional” sólo con base en la General de la República y no a partir de la constitucionalidad duranguense. También de entonces viene mi idea de que Durango necesitaba una nueva Constitución y no necesariamente seguir por el camino de las reformas graduales que durante casi 100 años han venido modificando nuestra Ley Suprema de Durango, al ritmo de la General de la República. Yo estaba casado, con el concepto de Estado Libre y Soberano, de la Federación.

A estos libros siguió el de la “Quinta Constitución de Durango. Proceso de Construcción de la Carta Magna de 2013”, que contiene un estudio histórico de constitucionalismo duranguense, desde 1812, hasta nuestros días y los eventos de consulta que promovió el Comité para la Reforma del Estado en 2012 y 2013 siendo yo presidente de la Comisión de Estudios Constitucionales de la LXV Legislatura Local y del Comité para la Reforma del Estado de Durango.

 

LA DISCIPLINA DE ESCRIBIR Y LA LABOR POLÍTICA.

 

Estamos en 2016. En el dialogo con el Dr. Enrique Cárdenas surgieron algunos temas que me llevaron a la reflexión y recapitulación de los hechos relevantes de los que he sido actor o testigo en las distintas etapas de mi vida profesional. Tengo 72 años y han pasado ya 50 de que obtuve el título de Ingeniero Industrial por el ITD. Eres año participamos en el Movimiento Estudiantil Popular del cerro de Mercado. Después ingresamos al servicio público. Ahora soy delegado federal de la SEP y despacho en el edificio donde nació en 1948 el ITD y después funcionó hasta 1960 el Internado de Segunda Enseñanza donde estudié.

Con ese marco de referencia trato de contestarme algunas preguntas que surgieron de la plática, ¿Por qué tengo la disciplina de escribir?, ¿Cuáles son los temas de que más abordo? Y ¿Por qué he emparejado al ejercicio de mi profesión la participación política partidista y en organizaciones de la sociedad civil? De alguna manera ha habido alguna conexión entre estos dos campos de acción. Ahora escribo un artículo semanal que se publica en El Sol de Durango, presido el Consejo Directivo del Colegio de Ingenieros Industriales y soy Consejero Político Estatal del PRI. He coordinado más de 10 campañas políticos, postulados por el PRI fui diputado en la LXV Legislatura del Congreso del Estado de Durango.
Respecto a mi obra editorial. Me ha publicado más de 10 libros. Temas recurrentes son, la educación nacional y estatal, la cultura de la legalidad con acento en las constituciones y la historia e identidad duranguense. En su momento aborde la informática jurídica y legislativa y el análisis político.

Entre los primeros libros figuró, Durango. El Movimiento Estudiantil del Cerro de Mercado de 1966 que se integró con los artículos que me publica El Sol de Durango en ocasión del 25 aniversario de este movimiento social que cimbró al pueblo de Durango en los años 60. Contiene, además de mis vivencias personales, más de 260 referencias documentales de lo publicado en los periódicos e la época. Ahora, a 50 años de distancia estoy preparando su reedición, ampliado su contenido y resaltando su significación en la historia de los movimientos sociales en el Durango del siglo XX.

Ahora me refiero a uno de los libros más recientes de mi autoría. La Quinta Constitución de Durango. Proceso de Construcción de la Carta Política de 2013, publicado en 2014, dirigido a los estudios del derecho y en general a los interesados en la cultura constitucional. El libro da cuenta puntual del esfuerzo de la sociedad duranguense para modernizar sus instituciones jurídicas y el proceso seguido en la elaboración y aprobación por el constituyente permanente. De igual manera señala las innovaciones de la nueva Constitución de Durango y las aportaciones que hace al constitucionalismo mexicano y precisa la participación de especialistas reconocidos en el ámbito estatal y nacional en más de 50 Foros de Consulta Ciudadana y encuentros de reflexión. Es de detectarse que el libro también contiene un análisis de la constitucionalidad duranguense a partir de 1812. Precisando que Durango como estado libre y soberano, ha tenido como constituciones, las de 1825, 1857, 1863, 1917 y la nueva de 2013.

Resalta que el margen autónomo de las entidades federativas como la facultad de darse su propia Constitución hizo un trabajo de reingeniería que se tradujo en la reforma integral de la Constitución de 1917, que había sido reformada más de 500 veces. Gran mérito tiene el gobernador Jorge Herrera Caldera, que el 11 de diciembre de 2011 presenta a la LXV Legislatura del Congreso del Estado, una iniciativa de Ley para la Reforma del Estado de Durango, que tuvo como gran logro la nueva Constitución promulgada el 27 de agosto de 2013. En una obra de su sexenio.
¡Que tuve que ver en una elaboración y aprobación? Posteriormente en la tarea, poner en marcha su socialización? La breve historia en la siguiente. Actuamos en el escenario nacional y local de una intensa actividad política para concretar las reformas estructurales del Presidente Peña Nieto.

Siendo diputado de la LXV Legislatura del Congreso del Estado, en el periodo 2010-2013 presidí la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta Pública y fui secretario de la de Educación Pública. Posteriormente en la segunda mitad del periodo me encargaron la presidencia de la Comisión de Estudios Constitucionales y el 3 de agosto de 2012, la presidencia del Comité para la Reforma del Estado, para acelerar, consensando el proceso de Reforma del Estado y operar en lo político la aprobación del proyecto constitucional por la mayoría calificada de los legisladores de las fuerzas políticas por representadas en el Congreso (PRI, PAN, PRD, PT, PANAL, PVEM y PD), y conseguir, así mismo, el voto de la mayoría de los ayuntamientos. En el proceso ciudadano su legitimación por la sociedad dado que significaba un renovado Pacto Social de los Duranguenses del Siglo XX.