Emiliano Hernandez Camargo

GRAL. ELPIDIO G VELÁZQUEZ. El Revolucionario Precursor de la creación del Tecnológico de Durango.

Presentación.

        En el 75 Aniversario del Instituto Tecnológico de Durango (ITD) me propuse escribir un cuarto libro sobre la trayectoria del ITD y del Sistema Nacional de Enseñanza Técnica Superior de la SEP en la Provincia, que durante más de siete décadas tuvo como fecha histórica de su fundación el 2 de agosto de 1948. En ese contexto retomé, además de los hechos y momentos históricos cruciales, la biografía de los personajes, que desde posiciones de decisión gubernamental hicieron aportaciones trascendentes en los periodos fundacional y del desarrollo del Tecno.

         Entre los personajes a los que debemos Reconocimiento me dispuse a ampliar la semblanza biográfica del Gral. Elpidio G Velázquez que escribí en los noventa, extender y profundizar los datos que registré como testimonio documental en mi libro, “Instituto Tecnológico de Durango”, (1990) que tuvieron como epicentro la ceremonia inaugural del emblemático complejo arquitectónico del Instituto Tecnológico de Durango el 11 de septiembre de 1944, en la que el Secretario de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, expresó: “Nos congrega hoy un acto de significación del  Instituto Tecnológico de Durango, que ha creado con visión luminosa del porvenir el gobierno del Gral. Elpidio G Velázquez. Lo registré como un magno reconocimiento. Pero no detonó un homenaje mayor por parte de la Comunidad Técnica.

         Alrededor de ese hecho puntualicé la gestión del gobierno de nuestro Estado en el cuatrienio 1942-1944. Pero este 2025 me empeñé en resaltar su participación en el proceso fundacional del ITD en el lapso de 1944-1948, dado que durante más de siete décadas tuvimos como fecha referencial de la creación del ITD el 2 de agosto de 1948, como resultado de la gestión audaz y tesonera del Ing. José Gutiérrez Osornio. En ninguno de los eventos conmemorativos ubicamos en el núcleo central al gobernador Velázquez.

         Considerando ese hecho, – creo de justicia – extender mi semblanza más allá de su gran merito de precursor de la fundación del Tecnológico, refiriéndome a su trayectoria como militar que se distinguió en la Revolución de 1910, su incursión en la vida política de Durango, los resultados y obra durante su gestión como gobernador del Estado en el periodo 1940-1944 vertebrado en el régimen postrevolucionario de nuestra República.

         Por mi nexo con el Tecno – mi alma máter – y motivado por esta narrativa escribo esta nueva aproximación de la biografía del Gral. Elpidio G Velázquez, que estructuré en tres partes:

  1. Gral. Elpidio G Velázquez. Protagonista del Proceso Fundacional del Instituto Tecnológico de Durango.
  2. Gral. Elpidio G. Velázquez. Precursor de la Fundación del Instituto Tecnológico de Durango.
  3. Gral. Elpidio G. Velázquez. Revolucionario. Legado Institucional y Obra de Gobierno.
  1. GRAL. ELPIDIO G VELÁZQUEZ. Protagonista del Proceso Fundacional del Instituto Tecnológico de Durango.

         En significativo evento realizado el 14 de noviembre, el director del Instituto Tecnológico de Durango, Dr. Guillermo de Anda Rodríguez, en nombre de la Comunidad Técnica cinceló un reconocimiento al gobernador Gral. Elpidio G Velázquez,  por la construcción del complejo arquitectónico emblemático de la Nueva Vizcaya, inaugurado por el Secretario de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, el 11 de Septiembre de 1944 y por el proyecto educativo visionario con el que vinculó su decisión de “hombre de Estado”, precursor de la Enseñanza Técnica Superior en Provincia en la década de los cuarenta.

         El frontispicio del edificio ha sido el emblema cardinal de la comunidad de generaciones que nos hemos formado en el Tecno. Labrado en cantera un pequeño mural, junto con el nombre de Instituto Tecnológico, aparecen las figuras de elementos representativos de nuestra identidad duranguense, El Cerro de Mercado, la Catedral, los bosques y los recursos que habrían de transformarse con el apoyo de la educación técnica.

         En la ceremonia de develación de la placa testimonial, que tuvo como referencia el Aniversario luctuoso del Gral. Elpidio G Velázquez, nuestro director expresó.

  • “Este evento se realiza hoy para conmemorar el aniversario luctuoso del Gral. Elpidio G Velázquez, visionario fundamental en la historia de este edificio y de nuestro Instituto.
  • “No solo reconocemos un edificio: honramos una herencia, una vocación educativa y una obra colectiva que ha perdurado por más de 77 años de historia del ITD”.
  • “Hoy estamos reunidos en uno de los espacios más entrañables y simbólicos del Instituto Tecnológico de Durango. Esta construcción que cumplió 81 años es mucho más que un conjunto de muros, es memoria viva, identidad y el corazón que ha acompañado nuestra historia institucional desde sus orígenes”.
  • “Celebramos la visión de quienes soñaron, el empeño de quienes construyeron y el legado de quienes han dejado huella”.

         En el marco del mencionado mensaje y trascendental encuentro de la comunidad técnica voy a focalizar cuatro vertientes de lo que he escrito sobre el papel precursor del Gral. Elpidio G Velázquez en la vida institucional de nuestro Tecnológico considerando que es un hito en la trayectoria de nuestra alma mater.

  • El 14 de Noviembre – su fallecimiento – es una fecha referencial de la trayectoria histórica del duranguense, Gral. Elpidio G Velázquez, que nació en el municipio de San Juan de Guadalupe un 12 de mayo de 1892 y fue el gobernador de Durango, en el cuatrienio 1940-1944, que inicio el proceso fundacional del Instituto Tecnológico de Durango 1944-1948, y sentó el precedente, en el ámbito nacional del nombre Institutos Tecnológicos de la SEP.
  • Reconocimientos.

El primer reconocimiento lo recibió de parte del Secretario de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, en su discurso en la ceremonia inaugural del ITD el 11 de septiembre de 1944, quien subrayó, “exalto la visión luminosa del porvenir del gobernador Elpidio G Velázquez”.

           En 2010 fue honrado y reconocido inhumando sus retos mortuorios en la Rotonda de los Hombres y Mujeres Ilustres de Durango.

Hay un texto que me encontré en el Diario de Durango, 28 de agosto de 1944, en el que el Pbro. Víctor Valdez, señala en primera página. “El Gral. Elpidio Velázquez, digno de la Gratitud del Pueblo de Durango”. En este, precisa razones válidas sobre méritos y su obra como gobernador incluso propuso, “que se erija una estatua al general Velázquez de Cuerpo Entero, bien sea de mármol o de bronce y se coloque al pie del monumento a la Bandera, (una de sus obras meritorias), entre las calles de Juan E García y Volantín, estatua que será para él un acto patético de inmensa gratitud y para el pueblo de Durango, un justo motivo de recordación y de veneración a su persona”.

En el ITD teníamos una deuda que este 14 de noviembre de 2025 se empieza a saldar con el Gral. Elpidio G Velázquez. Pero sí hemos actuado con justicia con otros personajes que han contribuido al desarrollo del ITD, es el caso de Alejandro Guillot Schiaffino, José Gutiérrez Osornio y de directores que han fallecido.

  • El escenario del Reconocimiento al gobernador Elpidio G Velázquez, precursor del proceso fundacional del ITD, fue el vestíbulo del edificio principal del complejo arquitectónico – ahora llamado A –. Ahí se colocó la placa testimonial.

         Este emblemático edificio, en 1978, en el 30 Aniversario del ITD como piedra angular del sistema nacional de Institutos Tecnológicos Regionales de la SEP, por acuerdo de la DGITR y entonces a mi cargo y el director del Tecnológico, Ing. Víctor de la Barrera, se consideró que debía ser el asiento de la UNIDAD CULTURAL. En esta se pensó funcionaría un Museo de Ciencia y Tecnología del Sistema Nacional de Institutos Tecnológicos Regionales. La “Unidad cultural del ITD”, se inauguró el 2 de agosto de 1948.

         El ITD es obra colectiva de una comunidad de generaciones, en las que reconocemos a los personajes que desde posiciones superiores de responsabilidades, han marcado un hito de los momentos históricos y tramos fundamentales cruciales.

         El evento del 14 de noviembre rubricó la gratitud y reconocimiento al general Elpidio G Velázquez por su intervención en el Proceso Fundamental del Tecnológico.

         Este hecho histórico lo plasmé en la Semblanza biográfica que escribí en los noventa. Pero el acto me inspira a profundizar en su biografía por su trayectoria revolucionaria y política y su obra de gobierno en nuestro estado.

  1. GRAL. ELPIDIO G. VELÁZQUEZ. Precursor de la Fundación del Instituto Tecnológico de Durango.

            Elpidio G. Velázquez. Duranguense ilustre, originario del municipio de San Juan de Guadalupe. Revolucionario, militar y político visionario. Gobernador del Estado (1940-1944). Su obra más trascendente, la construcción del edificio emblemático del Instituto Tecnológico de Durango, (ITD), inaugurado el 11 de septiembre de 1944 por el Secretario de Educación Pública Jaime Torres Bodet.

            Sobre el proceso fundacional del Instituto Tecnológico de Durango, en el periodo 1944-1948, destaqué su gestión gubernamental en mi libro Instituto Tecnológico de Durango (1990) precisando dos momentos históricos, “El Proyecto del general Elpidio G. Velázquez” y “La gestión del Ing. José Gutiérrez Osornio” que logró el acuerdo del Secretario de Educación Pública, Lic. Manuel Gual Vidal, de transformar la Escuela de Enseñanzas Especiales No. 24 (antes Prevocacional), en Instituto Tecnológico de Durango, el 2 de agosto de 1948. Dos hechos históricos conectando en el proceso de creación del ITD.

            En ese escenario institucional escribí una primera semblanza biográfica del Gral. Elpidio G Velázquez y resalté su decisión y acción precursora en el ámbito de la historia de la educación en nuestro Estado, y en el ámbito nacional, el proyecto educativo de la Revolución Mexicana implementada por la SEP, en la primera mitad del siglo XX.

El Instituto Tecnológico De Durango

El hecho histórico. La ceremonia inaugural del edificio emblemático del ITD, el 11 de septiembre de 1944 estuvo presidida por el gobernador de Durango, Gral. Elpidio G Velázquez y por el gran Secretario de Educación Pública Jaime Torres Bodet en representación del presidente de la República Manuel Ávila Camacho. Este hecho histórico culmina la labor gestora del gobernador que recibió el apoyo financiero del gobierno de la República para construir el Complejo Arquitectónico del ITD en la Colonia Nueva Vizcaya; obra que corona el programa educativo impulsado por el gobernador en un decenio en que se ponía el acento en la alfabetización de la población y las escuelas rurales.

En los cuarenta, de la educación superior en Durango                                                                                                                                                         se encargaban el Instituto Juárez y la Escuela Normal del Estado que ofrecían las carreras tradicionales y en la Laguna, el presidente Cárdenas en el entorno de la reforma agraria impulsó la creación, en Gómez Palacio, del Instituto Industrial 18 de Marzo.

            En la inauguración de los edificios del denominado “Grandioso Instituto Tecnológico de Durango” el Secretario Torres Bodet en su mensaje exaltó “la visión luminosa del porvenir del gobernador Elpidio G Velázquez” expresando así mismo, “una de las omisiones que más perjuicio nos ha causado es la carencia de instituciones técnicas regionales en cuyas aulas se adiestre científicamente a los educandos para aprovechar con pericia y con inventiva los recursos naturales de la nación”.

            En cuanto a la acción precursora del gobernador, ésta quedó documentada en la solicitud del Gral. Elpidio G Velázquez, al Congreso del Estado de autorización de terreno para construir los edificios necesarios para “las facultades del Instituto Tecnológico de Durango”. El Congreso del Estado autorizó por decreto del 01 de agosto de 1942, su construcción, firmado por los diputados de la XXXIII Legislatura. Las obras se realizaron, en la recién creada Colonia Nueva Vizcaya los años de 1943 y 1944. (El Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey se creó hasta el mes de julio de 1943).

            Dos consideraciones he apuntado respecto a este hecho histórico, Una, que probablemente la idea que nutrió la decisión del gobernador Velázquez; fue el discurso educativo que desde la década de los treinta delineable el presidente Lázaro Cárdenas, al que acompañó el Gral. Elpidio G Velázquez como subjefe del Estado Mayor Presidencial en la Secretaría de Guerra y Marina la que se vinculó con el Gral. Manuel Ávila Camacho. Dependencia federal donde articuló su nexo con dos personajes que ocuparon la presidencia de la República en el periodo de 1934 a 1946.

            Cabe precisar que, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, el Gral. Lázaro Cárdenas fungió como Secretario de Guerra y Marina, en el gabinete del presidente Manuel Ávila Camacho, y según nos narra el constructor de los edificios, el Arq. Carlos Gómez Palacio Bracho, también opino en Durango, junto con el gobernador Velázquez, sobre el diseño arquitectónico para el ITD. Desde luego que fue el proyecto educativo del Secretario Torres Bodet y titular de la SEP desde 1943, artífice de la Reforma de 1946 al artículo 3º Constitucional y entre los que integraron su equipo en el gobierno, en la SEP los que alimentaron su visión educativa, en lo que también influyó el maestro duranguense, Everardo Gámiz Olivas.

            De ahí que, en su discurso, en el mencionado acto inaugural del 11 de septiembre de 1944, el gobernador resaltó, “Durango se enorgullece de haberse adelantado a las aspiraciones del Supremo Gobierno Nacional”.

Acontecimiento que se consignó a 8 columnas en la primera plana del Diario de Durango del 12 de septiembre de 1944 de la manera siguiente “imponente resultó ayer la inauguración del Tecnológico”.

Respecto al papel del ITD, por su parte el mandatario duranguense externó: “Encerrado dentro del marco de una topografía hostil y carente de importantes vías comunicativas, Durango ha sido solamente un espectador en la rápida prosperidad de otras entidades de la República a quienes envía su propia riqueza… Con el reconocimiento de sus problemas y con los ojos puestos en el porvenir de Durango, se ha construido este edificio gracias a la patriótica actitud del señor presidente de la república que hizo posible, con su ayuda económica, la realización material de una obra que el sacrificio de este pueblo no podría terminar”.

“Porque es verdad que la riqueza natural del Estado es enorme, pero también es verdad que su explotación es raquítica y no se realiza con la amplitud indispensable para hacer sensible su acción en la vida pública y, por lo mismo, es capaz de facilitar el desenvolvimiento de otras fuentes de trabajo que consecuentemente se deriva de ella”.

            El Instituto Tecnológico de Durango no sólo fue el primero, cronológicamente, en abrir sus puertas a la provincia mexicana. También ha resultado ser el distintivo del Sistema por la hermosura de su edificio, que nos lleva en el tiempo al ya lejano 1944, esta construcción fue hecha por el arquitecto Carlos Gómez Palacio y por el ingeniero civil José Bracho, en los años de 1943 y 1944.

Volvamos al edifico, su ubicación era fuera de la traza urbana de la ciudad, en la Colonia Vizcaya, al oriente de la población y con una superficie aproximada de 10 hectáreas.

En una segunda entrega a la revista Reseña, ampliaré la semblanza biográfica del Gral. Elpidio G Velázquez, abordaré las siguientes vertientes:

  1. Su origen y primeros años.
  2. El revolucionario. Como militar, en la División del Norte con Francisco Villa y en la Secretaría de Guerra y Marina con los generales Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho.
  3. El político de la postrevolución.
  4. Su obra de gobierno en el periodo de 1940-1944.

III. GRAL. ELPIDIO G. VELÁZQUEZ. Revolucionario. Legado Institucional y Obra de Gobierno.

  1. Su origen y primeros años.

 Elpidio Gabriel Velázquez Alva. Nació el 12 de mayo de 1892, en San Juan de Guadalupe, Dgo., municipio minero del semidesierto fundado en 1700, cuya cabecera municipal tenía menos de 2000 habitantes (rural), sus padres fueron Severino Velázquez y Encarnación Alva.  En su pueblo cursó sus primeros estudios para enseguida trasladarse a Gómez Palacio, en donde se vio obligado a trabajar, primero como obrero en varias fábricas y dependiente de pequeños comercios. Muy joven se incorporó en el movimiento armado de 1910; militó en las huestes de los generales Eugenio Aguirre Benavides, Mariano López Ortiz y Francisco Espinoza, de la División del Norte comandada por Francisco Villa.

Considerando que solo estudió los primeros años en la escuela de un municipio rural, – en el contexto de desarrollo educativo de principios del siglo XX – su formación como dirigente, político y en la gestión gubernamental la adquirió en las diversas posiciones de mando que durante el régimen postrevolucionario ocupo en la Secretaría de Guerra y Marina en el sexenio del Presidente Lázaro Cárdenas.

A su legado institucional trascendente en el ámbito estatal y nacional – su decisión y acción precursora – en el proceso de fundación del ITD nos referimos en la primera parte de esta semblanza biográfica.

Entre estos a los elementos más significativos,  mayor rigor y justicia; la acción y gestión del Proyecto del General Elpidio G Velázquez que dejé cincelado en mi libro “Instituto Tecnológico de Durango” (1990) los que amplié un poco en la semblanza biográfica que escribí esa década, pero su trayectoria no se había traducido en un reconocimiento en el marco del perfil en nuestra cultura conmemorativa, en los que solo subrayamos nuestro reconocimiento como fundador al Ing. José Gutiérrez Osornio y fecha de referencia la del acuerdo – documentado – de creación del ITD el 2 de agosto de 1948, signado por el Secretario de Educación Pública, Lic. Manuel Gual Vidal.

En ese contexto promoví ante el director la develación de una placa testimonial de nuestro reconocimiento y gratitud al Gral. Elpidio G Velázquez, en el vestíbulo del emblemático complejo arquitectónico inaugurado el 11 de septiembre de 1944 por el entonces Titular de la SEP, Jaime Torres Bodet. (Acto que se efectuó un 14 de noviembre de 2025). (Falleció el 14 de noviembre de 1977).

En otra línea extendí su semblanza biográfica subrayando su protagonismo en el proceso fundacional del ITD en el periodo 1944-1948 y su acción precursora en el ámbito nacional (narrativa en los textos I y II publicados en la Revista Reseña, de noviembre y diciembre de 2025). Inexplicablemente este personaje había permanecido en el olvido. Fue hasta 2010 en el Centenario de la Revolución Mexicana que sus restos mortuorios se llevaron a la Rotonda de Hombres y Mujeres Ilustres de Durango, “se reconoció en mérito su trayectoria revolucionaria y militar y su obra social y política educativa”.

En la nueva aproximación que estoy escribiendo sobre la semblanza biográfica del Gral. Elpidio G Velázquez abordo las siguientes vertientes; sus orígenes y primeros años (poco han escrito sobre esta etapa, sus biógrafos, Pastor Rouax y Manuel Lozoya Cigarroa); su actuación como militar revolucionario, al lado de los generales Francisco Villa y en la Secretaría de Guerra y Marina con Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho; su incursión en el campo de la política partidista, como precandidato del Partido Nacional Revolucionario (PNR), en 1936 y candidato del Partido de la Revolución Mexicana (PRM), que lo llevó a la gubernatura en 1940.

Así mismo enlisto las acciones relevantes de su obra de gobierno en el cuatrienio 1940-1944, en el marco de los escenarios nacionales e internacionales durante la segunda guerra mundial (1939-1945).

  • El revolucionario.

1914. Con Villa y Zapata.  Como ya se dijo, muy joven se incorporó al movimiento armado de la Revolución Mexicana de 1910 que inició Francisco I Madero. Militó en las filas de la División del Norte. A muy corta edad – nos dice el escritor José de la O Holguín – participó en la Convención de Aguascalientes, iniciada en octubre de 1914 mostrando fidelidad a Francisco Villa. En la icónica “fotografía donde aparece Villa sentado en la silla presidencial al lado de Emiliano Zapata, se puede observar al joven Elpidio G Velázquez en la parte superior inmediata al Gral. Villa”, (diciembre de 1914).

1934. Con Lázaro Cárdenas. Al terminar la lucha armada se integró con el presidente Lázaro Cárdenas en la Secretaría de Guerra y Marina – que cambió su nombre a Secretaría de la Defensa Nacional – a cargo del Gral. Manuel Ávila Camacho – 1935-1939 – con quien fue subjefe del Estado Mayor, y ocupó la comandancia de los Regimientos 55 y 64. Así mismo se le encomendó la importante jefatura del Departamento de Cuenta y Administración y Director General de Establecimientos Fabriles Militares. Una posición estratégica en la Secretaría de la Defensa Nacional. Que le dio poder y fortaleció su formación ideológica y técnica.

En el contexto postrevolucionario el Gral. Elpidio G Velázquez se vinculó con los presidentes Cárdenas y Ávila Camacho en los sexenios 1934-1940 y 1940-1946, en tres momentos clave. Uno, cuando Cárdenas, había amnistiado, vuelta del exilio y sacado del retiro a muchos que en el pasado habían sido enemigos a adversarios de los sonorenses y en especial de Calles; carrancistas, villistas, de las huertistas y uno que otro obregonista como el duranguense general Jesús Agustín Castro.

En un segundo momento, cuando la confrontación y ruptura política entre el presidente Cárdenas y el llamado “jefe máximo” Plutarco Elías Calles en la que hubo diferencias políticas sobre la implementación de la reforma agraria y en un tercer momento en la transición de la política pública en materia educativa en los gobiernos de Cárdenas y Ávila Camacho en que el artífice de la reforma al artículo 3° constitucional en 1946, fue el Secretario Jaime Torres Bodet, modificando el concepto  y profundidad de la educación socialista que en México estuvo vigente de 1934 a 1940 conforme el Plan Sexenal 1934-1946 formulado por el PNR en diciembre de 1933. La política educativa en el sexenio del presidente Manuel Ávila Camacho estuvo enmarcada constitucional y formalmente en la educación socialista, pero en su implementación fue moderada e inscrita desde la mitad del sexenio en el propósito de la Unidad Nacional, conforme las premisas de paz, democracia, igualdad y nacionalismo.

En el contexto postrevolucionario el Gral. Elpidio G Velázquez se relacionó con los presidentes Cárdenas y Ávila Camacho en los sexenios 1934-1940 y 1940-1946.

  • Su obra de gobierno en el periodo de 1940-1942

Elpidio G Velázquez. Sin lugar a duda, la obra magna, con mayor trascendencia institucional histórica fue la construcción del Instituto Tecnológico de Durango inaugurada en los últimos días de su gestión gubernamental. Empezó su cuatrienio 1940-1944, cargo que ocupó con el aplauso general pues fueron múltiples las realizaciones de su gobierno. Ya hemos hecho referencia a la construcción de las carreteras de México y Gómez Palacio y la prolongación de la calle Negrete. Asimismo, se realizó la construcción del monumento a la bandera, que constituye un ello punto de referencia en la topografía estética de la ciudad.

            Otras obras de beneficio colectivo fueron: la construcción de la carretera Durango a Torreón, una vía largamente esperada por los durangueños; la fundación de la colonia Nueva Vizcaya, al oriente de la traza urbana y en donde el gobierno del estado poseía predios; la ampliación del Parque Guadiana y la construcción de su alberca Olímpica, verdadero orgullo de la ciudad.

            Particular interés le concedió a la instrucción pública y fue así como el impulso se dejó sentir masivo y sostenido.  Fue así como, al ampliar el presupuesto del Gobierno del estado, se incrementó el porcentaje destinado a la educación, con especial referencia a las escuelas rurales. Asimismo, fundó la Casa del Maestro que con el paso de los años se vino a convertir en el Hotel del Magisterio lo que constituyó un positivo servicio social.

            En lo general le interesaba la más íntima realidad social, por lo que no eran raras sus visitas a los barrios de la ciudad, sin previo aviso y casi sin acompañantes, lo que le permitía entrar en estrecho contacto con las clases más desprotegidas. Fue llamado el “Gobernador de a pie”, en contraste con el gobernador antecesor Enrique R Calderón, que fue percibido como lejano y autoritario.

            En el gabinete del gobernador Gral. Elpidio G. Velázquez figuraron, Jesús Dorador Ibarra en la Secretaría General de Gobierno, José T. Peña Vicario Oficial Mayor, el maestro Everardo Gámiz Olivas que había sido Director de Educación con el gobernador provisional Severino Ceniceros, como Director de Educación Enrique Campos Luna, cerca de él estuvieron Francisco Celis Rector del Instituto Juárez, Abdón Alanís Jr., y el Profr. José D. Corral.

Retirado de la cosa pública falleció en Guadalajara, Jalisco, el 14 de noviembre de 1977. Actualmente sus restos descansan en tierra duranguense a la que tanto amó y sirvió.

Posdata. El Municipio de San Juan de Guadalupe debe un monumento al Gral. Elpidio G Velázquez. En el Editorial del periódico “El Frontón de Ahuichila”, Región Lagunera, 10 abril de 1997, se precisa la formulación de una iniciativa al respecto. “De gente bien nacida es AGRADECER los beneficios”. Los sanjuanenses tenemos una deuda histórica con uno de sus hijos preclaros y, es el caso de Elpidio G. Velázquez nacido en San Juan de Guadalupe el siglo pasado (1892) y fallecido en el presente (1977). A lo largo de sus 85 años de vida, durante los cuales nos mostró diversas facetas; (Revolucionario a los 18 años, Militar hasta el grado de General y Político hasta ocupar la Gubernatura del Estado de Durango 1940-1944) que lo convirtieron en el prototipo de hombre de la Revolución, que después de la lucha armada se desempeñó como el constructor progresista de Durango y México actuales. A casi 20 años de su fallecimiento (14 de noviembre de 1977) y para testimoniar nuestra GRATITUD A SU MEMORIA: Se CONVOCA a todos los sanjuanenses “bien nacidos” – en donde quiera que se encuentren – a integrar un Patronato cuyo propósito sea el de RESCATAR los restos del General y trasladarlos a la tierra que lo vio nacer, así mismo erigir ante ellos una obra escultórica. MONUMENTO que conmemore su OBRA – Ya en 1988 precisamente un 12 de mayo coincidentemente aniversario de su natalicio se planteó esta iniciativa al Gobierno del Estado de Durango.

            En 1964 escuché por primera vez el nombre de este gobernador revolucionario en palabras del Lic. Gonzalo Salas Rodríguez, presidente del Comité Directivo Estatal del PRI a quien acompañé en un recorrido político. Él era originario de San Juan de Guadalupe. Años más tarde, cuando fui Secretario de Educación, Cultura y Deporte conocí al Profr. Blas Hernández Galván que luego sería el cronista municipal.

            Hablamos de escuelas, de una Casa de la Cultura y del Museo de la Minería. También de los personajes ilustres oriundos de ese pequeño municipio del semidesierto. El escribió, años después, el libro, “San Juan de Guadalupe. Monografía Municipal”. En el capítulo II se refirió a los personajes Ilustres, Bernardo Saldaña, Felipe Rodríguez, Elpidio G Velázquez, (Elpidio Gerardo Velázquez Alba) y Pánfilo Natera.

            Entre las biografías incluyó en el libro, la de Gonzalo Salas Rodríguez, Samuel Aguilar Solís y Fernando Ulises Adame. (Políticos Priistas).

            Aunque lo enlistó, no abordó con profundidad ni amplitud la semblanza del Gral. Elpidio Gabriel Velázquez de Alva de quien había platicado durante el Movimiento Estudiantil del Cerro de Mercado de 1966, con el Profr. Raymundo Enríquez Salas, dirigente de la Sección 38 del SNTE. Autor del libro, “A San Juan de Guadalupe Durango”.

            En esta nueva incursión sobre la historia de vida del Gral. Velázquez, aprovecho este ensayo para apuntar el siguiente texto del Profr. Blas Corral; enmarcado en la “Durangueñeidad”.

            “Durango como Estado, debe a San Juan de Guadalupe, el servicio de haber sostenido su Soberanía hasta en dos ocasiones:

  1. De 1856 a 1858 combatió con las armas, en contra de las fuerzas de Coahuila que se apoderaron del pueblo por órdenes del Gral. Santiago Vidaurri, Gobernador de Nuevo León y Coahuila que pretendía anexarlo a sus dominios”.
  2. “A fines del siglo pasado Zacatecas ahora, pretendió de diversas formas invadir la integridad del Estado de Durango, y solo la energía de un Jefe Político de grata memoria para los Sanjuanenses Don Bernardo Saldaña, evitó los intentos de invasión”.

La campaña de 1940.

El escenario político-electoral en que compitió el Gral. Elpidio G. Velázquez por la gubernatura 1940-1944 fue muy diferente al de 1936. Tras factores fueron influyentes: a) El presidente Cárdenas decidió que su sucesor y candidato del ya invencible PNR, fuera, Manuel Ávila Camacho y no Francisco J Mugica – el más radical –, b) El PRM se empezó a converti en el partido oficial invencible, después de que en 1932, José Ramón Valdez candidato del PNR, perdió frente al partido Durangueño que en alianza con otras fuerzas locales llevaron a la gubernatura a Carlos Real Félix, y c) La campaña de 1940, en que el PRM se reafirmaba como hegemónico y el sistema empezaba a ser carro completo, se centró más en la elección presidencial en la que la contienda fue muy competida y hasta con eventos violentos por la oposición “Almazanista”, el Movimiento Nacional del Gral. Juan Andreu Almazán, postulado por el PRVN (Partido Revolucionario de Vinculación). En ese contexto, la lucha del Gral. Elpidio G. Velázquez – con desmantelar la estructura del gobernador Calderón, que por su confrontación con los maestros. De ahí que en la elección del 7 de julio de 1940 salió triunfador indiscutible.

  • El político en la ruta de la gubernatura.

El Gral. Elpidio G Velázquez fue el último gobernador constitucional de Durango, de cuatro años. Lo consiguió después de dos intentos. En 1936 como precandidato del Partido Nacional Revolucionario, (PNR), fue superado por el coronel Enrique R Calderón en una contienda interna muy competida en la que el “fiel de la balanza central” lo impulsó a declinar y esperar a la próxima elección por la gubernatura del Estado.

En un segundo intento como candidato del Partido de la Revolución Mexicana, PRM, ganó la elección de gobernador para el cuatrienio de 1940-1944, durante el sexenio del presidente Gral. Manuel Ávila Camacho (1940-1946). En la narrativa que sigue, apuntamos las circunstancias y momentos. La contienda de 1940, fue prácticamente candidato único nominado por el PRM a la par de la candidatura de la elección presidencial en que el candidato fue el Gral. Manuel Ávila Camacho.

El tránsito del Gral. Elpidio G Velázquez del ejercito al escenario de la política electoral se da en el contexto del proceso de conformación del sistema político instaurado por el régimen revolucionario en tiempo de generales y de organización de los partidos hegemónicos; en 1929 el Partido Nacional Revolucionario (PNR), vinculado al Presidente Plutarco Elías Calles, reconfigurando en 1938 por el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) siguiendo la línea estratégica del Presidente Lázaro Cárdenas. En paralelo se fueron estructurando las organizaciones de obreros, campesinos, magisteriales y estudiantiles afines al liderazgo presidencial y al “partido de Estado”. Otro factor a considerar en las contiendas en que participó el Gral. Velázquez lo represento el “cardenismo en Durango” y sus acciones políticas y de gobierno en el Estado, negociando con duranguenses que habían participado en diversas corrientes del movimiento armado-villistas, carrancistas, obregonistas y los liderazgos locales.

En ese contexto, en esos tiempos se consideró importante la presencia de los políticos y militares duranguenses en el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas, que se llegaron a mencionar como prospectos a la gubernatura después de la desaparición de poderes en 1935. Entre estos:

  • Francisco Castillo Nájera como embajador en la estratégica representación de México en Washington.
  • Lic. José Ángel Ceniceros, subsecretario de Relaciones Exteriores.
  • Gral. Elpidio G. Velázquez en la Secretaría de Guerra y Marina en la que era oficial Mayor Manuel Ávila Camacho.

En la esfera del presidente Cárdenas también contaban, el Gral. Manuel Medina Veytia en la jefatura de las I Zona Militar en la ciudad de México y el coronel Enrique R Calderón director de Pensiones y subjefe de la Policía en la cd de México.

En Durango, los generales Jesús Agustín Castro, Domingo Arrieta León, Carlos Real, Severino Ceniceros y el coronel Enrique Carrola Antuna y los constituyentes Alberto Terrones Benítez, Pastor Rouaix, Enrique R Nájera, Juan Gualberto Amaya, José Ramón Valdez.

El escenario nacional y estatal en que Elpidio G. Velázquez se desenvolvió como revolucionario político en las décadas de los treinta y los cuarenta estuvo marcado por la lucha de los generales triunfantes en la lucha armada y en el Proyecto de Nación que surgió del Congreso Constituyente de 1917 así como por la conformación de los partidos Nacional Revolucionario (PNR) en 1929, y el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) en 1938, identificados respectivamente con las potentes figuras de Plutarco Elías Calles – el llamado Jefe Máximo – y Lázaro Cárdenas que generó la corriente Cardenista, cuya ruptura se hizo evidente en 1936, por diferencias en el ejercicio del poder y el ritmo de implementación de las reformas agraria y educativa. El proceso de reconcepción de la llamada educación socialista se formalizó hasta la reforma del artículo 3º en 1946. Pero desde 1943 su implementación fue moderada, siguiendo las premisas de paz, democracias, igualdad, justicias y nacionalismo e influenciado por la UNESCO-ONU. (Preciso es subrayar que la educación técnica mantuvo su enfoque sustantivo).

            En ese marco de transición al régimen cardenista en Durango se dio en la que el Gral. Carlos Real Félix, superando al candidato del PNR, José Ramón Valdez, arribó al gobierno de Durango para el cuatrienio 1932-1936, que se truncó en 1935  – con etiqueta de callista – con la declaratoria de desaparición de Poderes – el 18 de diciembre de 1935 –, por lo que fue sustituido como gobernador provisional por el general Severino Ceniceros y la convocatoria en 1936 de la siguiente elección en la que participo como precandidato Elpidio G Velázquez.

            La primera experiencia política-electoral fue el mes de enero de 1936 se constituyó el Comité Orientador Revolucionario del Estado de Durango que postuló al general Elpidio G Velázquez, promovido por los generales Severino Ceniceros, Alberto Terrones Benítez, Jesús Agustín Castro y Enrique Carrola Antuna que tuvo que contender con Enrique R Calderón, apoyado por el general Domingo Arrieta, quien salió triunfador en la elección interna del PNR, (3 de abril de 1936). En la jugada definitoria de la precandidatura, obviamente el Presidente Cárdenas. Dos anecdóticos detalles influyeron. Calderón era amigo de Damaso Cárdenas, el otro se alió, con el sector más radical del cardenismo y aunque era un completo desconocido en Durango, operó con la astucia y sagacidad en la proyección de su campaña y como cineasta motivó al presidente Cárdenas, entregándole la filmación de la campaña presidencial.

            El gral. Velázquez declinó el 9 de marzo de 1936. No obstante, quedó en el ambiente la marca “del desarraigo y extranjería” y el lema del Gral. Velázquez de “Durango para los duranguenses”.

            Con esos antecedentes se explicó, el discurso del 13 de septiembre de 1940 del gobernador electo, Elpidio G. Velázquez en la recepción popular en la estación de los FFCC a su llegada a Torreón. En donde fue recibido por la gran mayoría de las organizaciones sociales, autoridades municipales y los diputados de la XXXVIII Legislatura y los dirigentes del PRM y en la parte en que se le tributaron honores participó la banda de Guerra de la “Escuela Industrial Hijos del Ejército”.

            La administración del gobernador saliente – Calderón – fue un “desastre” con elementos traídos de fuera.

            El gobernador electo Gral. Velázquez pronunció un discurso para saludar al pueblo de Durango, diciendo entre otras cosas que él y sus partidarios no había tenido ligas vergonzantes con la administración de Calderón; que su planilla triunfante estaba integrada por hijos del Estado de Durango y que serán durangueños quienes colaboren en su gobierno, procurando que todos los servidores sean respetuosos para con el pueblo que era esta la hora salvadora para Durango y que trabajará por llevar al convencimiento de sus colaboradores que si el sueldo que les asigna el Presupuesto por reducido, ello no les da derecho para explotar a nadie y que aún cuando durante su campaña política pudo hacerse labor de escándalo no se había hecho por el respeto que le merece su pueblo.             Dijo además que año por año todo mundo podrá darse cuenta de las entradas y salidas del numerario que constituye el Erario Público, empleando lo necesario en obras públicas que hagan progresar y embellecer al Estado y que cuando pueda comprobarse con hechos tangibles que su administración es honrada, entonces el pueblo le de el respaldo correspondiente, y terminó afirmando que por primera vez respaldará la justicia que se impartirá por igual a todos, toda vez que él no trae distingos para los que fueron sus contrarios en su campaña policía, deseando la unificación de todos los buenos hijos de durango ofreciendo que la justicia se impartirá con rapidez y podrán formar parte de su administración los hombres distinguidos y honrados.